Un corazón hecho de papel y una historia de amor
Hay regalos que se compran y otros que se imaginan. Hace unos días hice un regalo muy especial para una pareja. Ella había visto en Buenos Aires unas esculturas que le habían gustado mucho. Eran corazones realizados en cartapesta, sobre los que había dos figuras de bronce. Le habían encantado, pero el precio hacía que quedaran fuera de sus posibilidades. Me las mostró y, casi sin pensarlo demasiado, se me ocurrió: ¿Y si se lo hago yo? Tomé aquella imagen como punto de partida. Pensé en hacer el corazón de cartapesta, pero en lugar de las figuras de bronce quise utilizar un material que forma parte de mi propio lenguaje: el papel maché . Así aparecieron ellos dos, sentados sobre el corazón y tomados de la mano. No quise hacer una copia de la escultura que ella había visto. Quise tomar aquella idea y transformarla a mi manera, con mis materiales, mis formas y mis manos. Y esto fue lo que quedó. Un corazón rojo, dos figuras doradas y, sobre todo, una historia que ahora también...